LOS
ROLES EN LA APLICACIÓN DE LAS TEORÍAS DE APRENDIZAJE
Una
teoría de aprendizaje es una explicación de cómo exactamente ocurre el
aprendizaje. Muchos
acercamientos pedagógicos de la enseñanza incorporan aspectos de muchas teorías
diferentes del aprendizaje, dependiendo en el tema y el currículum.
La clase es el componente
que permite comprobar en mayor medida la presencia de los modelos y teorías de
enseñanza y aprendizaje al posibilitar el intercambio entre profesor y
estudiantes. Es así como en un mismo espacio de tiempo, los alumnos reciben
diferentes materias y por tanto la influencia de los estilos de enseñanza de
sus distintos profesores.
En este sentido es posible
entonces inferir la aplicación de una u otra teoría de aprendizaje en las
conductas y comportamientos tanto de docentes como estudiantes. Por ejemplo se
evidencian posturas Conductivistas cuando:
- Existe reforzamiento sobre determinado contenido que se considera esencial.
- El ambiente influye en la respuesta del estudiante.
- Los estudiantes comienzan a imitar en sus respuestas el estilo de los profesores que más admiran.
- Es posible para el profesor corregir determinadas conductas en los estudiantes según su conocimiento.
- El profesor evalúa, controla hasta cierto punto.
De otro lado en las clases
el Aprendizaje Significativo puede manifestarse cuando:
- Se desarrolla cierta autonomía intelectual en los alumnos.
- El profesor facilita en la clase la interacción con el objeto del conocimiento.
Como se evidencia entonces,
en las actuales prácticas educativas se entrelazan postulados de las distintas teorías
de enseñanza, aunque en ocasiones aparecen de manera espontánea, es
posible durante la preparación de la clase utilizar su empleo acorde a
las actividades y al objetivo general.
Por tanto, la
profesión docente siempre ha necesitado la dotación de un amplio abanico de estrategias y técnicas orientadas
al perfeccionamiento de la actividad educativa, el cual viene determinado por
el éxito con
el cual los alumnos adquieren unos conocimientos, procedimientos y actitudes.
En este
sentido se puede afirmar que el punto de partida de cualquier método de aprendizaje a aplicar en el aula es el alumno en sí mismo, añadiendo entonces un conjunto de variables que
inciden, de forma determinante sobre el producto educativo, refiriendo en este punto a variables como el docente, la motivación,
las relaciones dentro del aula, la resolución de conflictos, entre otras.

